Otra nena trans podrá ejercer sus derechos

Género y Diversidad 26 de septiembre de 2017 Por
En Río Negro una nena trans, que aún no comenzó la primaria, recibe el acompañamiento de sus padres y autoridades estatales para ser aceptada por su identidad de género autopercibida. El rol de la escuela.
marcelo ochoa rionegro.com.ar
Foto: www.rionegro.com.ar

Como siempre hacemos hincapié en cada nota que subimos sobre este tema, la identidad de género es la vivencia interna e individual de cada persona, "la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento"., según lo define la Ley de Identidad de Género de nuestro país. Esa vivencia no se da de un día para el otro, sino que se construye en los primeros años de edad. Según la la Global Early Adolescent Study, en el que colabora la Organización Mundial de la Salud (OMS), como parte de una colección de artículos que se publican en el 'Journal of Adolescent Health', los estereotipos arraigados con el género se consolidan a una edad temprana de nuestra vida, a los diez años de edad, independientemente de la situación económica familiar, y es por ello que que escuela cumple un rol fundamental a la hora de derribar esos estereotipos y hablar de diversas existencias de géneros.

Infancias diversas: la importancia de la escuela

En este caso vamos a hacer referencia a una niña de Viedma, Río Negro, que aún no cursa la primaria, pero que les expresó a sus padres sentirse una nena a pesar de haber nacido biológicamente varón. A la aceptación y acompañamiento de mamá y papá le siguió la escuela, que convocó a especialistas para capacitar y orientar a lo/as docentes y el resto de la comunidad educativa.  El Ministerio de Educación acompañó a la escuela viedmense, en el marco de la política que se lleva adelante de respeto a la intimidad de las personas. “Estamos de acuerdo en que las escuelas capaciten o busquen el asesoramiento”, sostuvo la psicóloga Maricel Cévoli en una entrevista con el sitio rionegro.com.ar, referente de temas transversales del Ministerio de Educación y Derechos Humanos de Río Negro al hacer referencia a una profundización de la política a favor de la diversidad que se lleva adelante.

Cévoli mencionó el cambio de denominación en las fichas de inscripción y todo aquello que tiene que ver puntualmente con la referencia que se haga no sólo a los estudiantes sino también a las nuevas formas de conformación de las familias, como lo establece la Ley de Identidad de Género en su artículo 12: "Trato digno. Deberá respetarse la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad. A su solo requerimiento, el nombre de pila adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados. En aquellas circunstancias en que la persona deba ser nombrada en público deberá utilizarse únicamente el nombre de pila de elección que respete la identidad de género adoptada".  "Ya no se inscribe más consultando el sexo del alumno sino de género que es hablar de identidad porque no podemos plantear cuál es el sexo cuando, en realidad, lo que queremos saber es con qué te identificás”, asintió la psicóloga.

Cévoli también se refirió al caso puntual de esta niña: “cuando se habla de la constitución subjetiva y de aquello que define quién decide ser alguien hablamos que hay un discurso hegemónico que lo contiene y que trabaja con la simetría entre genitalidad e identidad sexual y de lo que se trata es de desplazar o conmover ese discurso para que cada quien pueda identificarse con quien quiere ser y no con quien dicen que debe ser a partir de los genitales que porta”. Agregó que la escuela que “contiene a esos chicos tiene que entender que el otro es quien decide y no quien yo digo que debe ser. Por eso a tan corta edad porque si trabajamos con la educación no sexista abrimos el espectro para que los chicos puedan entender que no hay un discurso único –que hasta es patriarcal– en donde las nenas juegan en el rincón de las niñas y los nenes a los autitos. Damos la posibilidad que en el desarrollo de la sexualidad esté implícita la libertad de elección y decisión”.

Los prejuicios de la edad

Uno de los principales prejuicios a la hora del cambio de identidad de género, sobre todo en el DNI (legitimante social de esa identidad autopercibida), es la corta edad de niños y niñas que lo requieren, por ello la mencionada ley, basada en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes, menciona que esta vivencia se inicia en la infancia y debe ser acompañada por los padres o tutores legales y un abogado del niño. Los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a viene a cambiar el paradigma tutelar de niño, niñas y adolescentes, concibiéndolos como sujetos de derecho.

Los especialistas en esta temática, como la psicóloga Maricel Cévoli, confirman que “es muy raro que se modifique esa decisión porque hay una familia que acompaña en una determinación que se hace desde muy temprana edad. Es una definición respecto a que no me identifico con el cuerpo que habito. Quiero y espero poder ser lo que elijo y no lo que me dicen. La familia acompaña y la escuela debe avalar la identidad respetando las decisiones”.

Radio Tukson

Canal de noticias de la radio on line Radio Tukson